Ex presión
Esa noche donde la praxis
De nuestras lenguas gimió el deseo inesperado,
Tus dedos bajaron más allá del cóccix,
Nuestros cuerpos burlaron al hado.
Te grite mi saliva sin sintaxis,
Ya no se oían palabras ni vocablos,
Sólo esa hermosa joya de onix,
Brillaba donde el sueño nos hizo esclavos.
Esa noche donde la praxis
De nuestras lenguas gimió el deseo inesperado,
Tus dedos bajaron más allá del cóccix,
Nuestros cuerpos burlaron al hado.
Te grite mi saliva sin sintaxis,
Ya no se oían palabras ni vocablos,
Sólo esa hermosa joya de onix,
Brillaba donde el sueño nos hizo esclavos.
